al vernos sorprendidos en el medio de la llanura por la tormenta. Nos mojamos lo mismo y nos fatigamos mucho más. Las centellas nos azaran, el ruido de los truenos nos destempla y nuestra sangre, como incomodada, nos golpea las sienes y la garganta.
- ¡Ay, si tu padre Esteban viera tu poco arranque!".
La familia de Pascual Duarte (1942) - Camilo José Cela




0 comentarios:
Publicar un comentario